Monday 13 July 2020
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diarioantillano - 1 month ago

Voto útil en primera vuelta

Por ALBERTO TAVAREZ FERNANDEZ.   La singular coyuntura socio-política que sirve de telón de fondo al escenario electoral actual no desdibuja la similitud de este con el torneo electoral del año 2000,  en el que, igual que ahora, compitieron tres candidatos presidenciales con fuertes estructuras políticas, correspondiendo el triunfo en primera vuelta al candidato de la corriente socialdemócrata (Hipólito Mejía) frente al candidato oficialista (Danilo Medina) y a un expresidente conservador (Joaquín Balaguer). Justo 20 años después de aquel acontecimiento histórico en el que por primera vez fue electo un presidente dominicano en una primera vuelta electoral, todo apunta a que Luis Abinader Corona repetirá la hazaña de ganarle en primera vuelta a un experimentado ex mandatario y al candidato del gobierno, lo que parecería confirmar la frase lapidaria de Karl Marx en El 18 Brumario de Luis Bonaparte, que la historia se repite algunas veces como como tragedia y otras como comedia. Aunque actualmente vivimos tiempos trágicos como consecuencia de una pandemia que ha causado estragos en la salud de mucha gente y en la economía, el ciclo político que en este 2020 se repite cual eterno retorno nitzcheano parece ser más de comedia que de tragedia: Leonel Fernández, a la sazón presidente en el año 2000, ahora lucha por el segundo lugar del torneo contra un improvisadoGonzalo Castillo, pupilo de Medina, candidato perdedor en el 2000. Aunque para Gardel 20 años no son nada, las dos décadas transcurridas desde el último triunfo electoral del PRDhasta el presente han sido el interregno de dramáticos acontecimientos político sin trapartidarios, tales como la división y posterior aniquilamiento del partido del jacho prendío y la reciente escisión del PLD.  Para muchos perredeístas , hoy perremeístas, se presenta la oportunidad de volver con “las nieves del tiempo” plateando sus sienes. A juzgar por los resultados de las encuestas más creíbles, el ambiente de cambio  y el festival de adhesiones en apoyo al candidato del Partido Revolucionario Moderno que se multiplican cada día, todo parece indicar que Luis Abinader obtendrá el triunfo electoral en la primera vuelta del próximo 5 de julio. Fecha de trascendental importancia para la democracia dominicana, puesto que precisamente un 5 de julio, pero de 1961, luego de decapitada la tiranía trujillista, arribaron al país los líderes del PRD AngelMiolán, Nicolás Silfa y Ramón Castillo para establecer los cimientos del que hasta hace poco fue el más importante instrumento político de la democracia dominicana, transmutado  actualmente en el vigoroso PRM. Ese día esperado día en el que los dominicanos nos enfrentaremos cautelosamente al coronavirus y a cualquier otra adversidad que sea menester para defender nuestra democracia, la voluntad de cambio latente combinado con el instinto de preservación pueden dar lugar a una avalancha mayoritaria de lo que se ha convenido en llamar votos útiles, es decir, una votación efectuada en favor de quien tiene mayores posibilidades de ganar, en este caso Luis Abinader. Esto así, porque de no salir triunfador ninguno de los contendientes en la primera vuelta electoral habría que volver a votar en una segunda vuelta, lo que implica necesariamente la posibilidad deque se incrementen los casos de contagio por Covid-19, situación indeseada y traumática que todos queremos evitar. La gente piensa, con razón, que si en primera y segunda vuelta Abinader se proyecta como seguro ganador, para qué darle largas al asunto. Ese tipo de razonamiento es afín a lo que se ha convenido en llamar, principalmente en España, voto útil o estratégico. Es decir, la propensión a decidir el voto de los ciudadanos en función del eventual resultado electoral. De esta manera, la promoción del voto útil a favor de uno de los contendientes que polarizan la elección se sustenta en la importancia de concentrar el voto para evitar su dispersión en otras opciones electorales que no tienen la posibilidad real de ganar. La dirección de campaña de Luis Abinader, bajo la sagaz coordinación de Roberto Fulcar, promueve de manera indirecta el voto útil a través de la difusión de adhesiones masivas al candidato en un ambiente de triunfo, iniciativas de penetración multisectorialcomo la Cumbre por la Unidad y la Recuperación Nacionaly otras acciones similares. No obstante, los estrategas del PRM han tenido el cuidado de no tildar directamente de voto no útil el que pudiera otorgarse a un contendienteque ha jugado un papel fundamental en el debilitamiento del partido oficial y potencial aliado clave en una improbable, pero posible, segunda vuelta electoral: Leonel Fernández. Obvio que esta condescendencia no impedirá que la inclinación por la opción pro PRM de los indecisos tienda a debilitar al ex presidente. En un escenario como el antes descrito, con un candidato puntero que no comete errores de consideración, sustentado en una formidable estructura de campaña y con ascendencia en los diferentes sectores de la vida na frente a un candidato oficialista que no concita siquiera el apoyo firme de los propios peledeístas y un ex presidente-candidato cuyo principal objetivo es que salgan del poder sus detractores, el triunfo de Abinader luce cada día más evidente. Si el electorado decide mayoritariamente su voto a partir de la percepción de quién es que tiene más probabilidades de ganar la elección, lo más normal es que se incline a consolidar esa tendencia sumando su voto individual a la corriente colectiva perceptible. Es decir, sumándose a lo que Leonte Brea llamaría pensamiento grupal, que indefectiblemente encarnaría en la figura presidencial de Luis Abinader. Esto podría ser determinante para su triunfo en primera vuelta. atavarezf@gmail.com

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